Localización privilegiada al borde de un precipicio en el que podemos contemplar un castro de origen vetón. Este elemento fue construido sobre una pequeña colina que se encuentra delimitada al sur por el Arroyo de Fenoya, al oeste por los cortados del arribanzo y al norte y al este por dos vaguadas. Este castro también es conocido como de San Amede o San Mamed, nombre que deriva de una ermita construida en sus proximidades en la Edad Media. En este lugar se han hallado restos prerromanos, romanos y visigodos. Se encuentra en las inmediaciones del río Duero, dentro del Parque Natural Arribes del Duero.
Desde el castro se obtienen espectaculares vistas del río encajonado en el arribanzo.