Edificio de gran valor histórico y patrimonial que alberga en la actualidad la Casa de la Cultura del municipio y su Oficina de Turismo.
La antigua cárcel fue originariamente parte del Convento de San Francisco, fundado en 1542 por el primer marqués de Alcañices. Tras la desamortización de Mendizabal en 1837, el convento fue secularizado y su estructura se transformó para servir como prisión, alterando su configuración original.
En 1990 el edificio sufrió trabajos de restauración y excavaciones arqueológicas, con el fin de documentar los restos del antiguo convento.
Hoy día ofrece un espacio para actividades culturales y comunitarias.