Fue levantado en torno al siglo XIII como recurso de vigilancia de la línea fronteriza de su área. Los restos que se conservan hoy día forman parte de los cubos de planta semicircular que jalonaban el recinto amurallado, de los cuales solo se conservan cuatro.
Entre los citados cubos destaca el conocido como Cubo del Reloj, realizado en silleria de granito en su parte inferior y en mampuesto de piedra en su parte alta en la que se ubican dos vanos circulares, ocupado el superior por el reloj citado. Sobre la cubierta que se conforma en pizarra, se sitúa una campana con armazón metálico.
Los otros tres cubos, que aún permanecen en pie y que son visitables, son el de la Villa o la Fuente, ubicado en la calle La Fuente, el del Trincherón, situado en la calleja del mismo nombre y el del Tiacañona, siguiendo la muralla a continuación del cubo de la Fuente.
Grado de protección: BIC. Bien de Interes Cultural con la Categoría Conjunto Histórico.