Ejemplo destacado de los verracos vetones, esculturas zoomorfas talladas en piedra que se encuentran en diversas regiones del oeste de la península ibérica.
Estas esculturas suelen estar datadas entre los siglos IV y II a.C., y estan asociadas a la cultura de los vetones, un pueblo prerromano de tradición ganadera. Éste en concreto se encuentra tallado en piedra ganítica y representa un toro o becerro, símbolo de la importancia del ganado en la economía y la cultura vetona.
El becerro se encuentra en el centro de la localidad, adosado a una esquina de la iglesia.