Iglesia de planta románica de una sola nave construida con sillares de piedra y pórtico cerrado, desde el que se accede al interior del templo. En esta puerta de entrada aparece una imagen de Santa Bárbara, protectora de las tormentas y tempestades y patrona de la artillería.
De su exterior destaca su torre campanario, con escalera exterior de acceso, datada en 1806, fecha que probablemente indique el año de restauración de algunas partes de la iglesia, además de la construcción de la torre.
Como consecuencia de haber sufrido varios incendios a lo largo de su historia, no posee retablo en su interior.
En la actualidad, se encuentra restaurada y presenta un buen estado de conservación.