Pequeña ermita originaria del siglo XVI construida en piedra y con tejado de pizarra, reflejando materiales y técnicas tradicionales de la zona.
Se ubica en el centro de la pequeña localidad de Calabor. Probablemente estuvo dedicada a Nuestra Señora de las Angustias, pero tras una epidemia fue consagrada a San Roque, patrón contra la peste. Cuenta con una nave rectangular, presbiterio y arco triunfal de medio punto.
Levantada en mampostería con sillares reforzados, portadas de arco de medio punto, espadaña y bóveda de parhilera.
Ha sido parcialmente restaurada, debido a filtraciones y deterioros.
Se encuentra activa durante la celebración de su patrón, San Roque, el 16 de agosto, con procesión tradicional por el pueblo. El resto del año, puede estar cerrada o tener horarios limitados.