Encontramos este tipo de arquitectura por todo el término municipal.
Se caracteriza por la utilización de la piedra local (cuarcita, granito y pizarra), la madera (roble y olmo) y la arcilla, parar crear muros, aunque también es común encontrar construcciones realizadas mediante sillares de mampostería.
Este tipo de construcción surge de una sociedad preinsdustrial vinculada a la ganadería y la agricultura tradicional, y aunque muchos de estos elementos están ahora muy deteriorados o abandonados por el despoblamiento rural, conservan el reflejo de un pasado no tan lejano. Los principales edificios que representan estas características son la iglesia Parroquial de San Esteban y la Ermita de la Inmaculada, incluso elementos como la Cruz del Campo y las fuentes de cantería reflejan la aplicación funcional y estética de las técnicas constructivas locales.