Pintoresco pueblo ubicado en el Parque Natural Arribes del Duero sobre un escarpe rocoso que ofrece vistas espectaculares del cañón de este río. Su trazado urbano se remonta a la Edad Media, con calles empedradas, estrechas y laberínticas. Destacan sus casas tradicionales de granito y elementos como el castillo de Doña Urraca y sus magníficos miradores, de entre los que destaca el Mirador del Torrojón, ubicado en la Calle Peñas, ofreciendo una panorámica privilegiada del casco histórico y del entorno natural de los Arribes del Duero, un recurso de gran valor paisajístico y turístico, sin barreras arquitectónicas en su acceso principal.
El conjunto también conserva interesantes muestras de arquitectura popular, como hornos, fuentes, etc.
Fue declarado Bien de Interés Cultural desde 1974 por su notable valor patrimonial.